Bamberg, Día 3


Esta ciudad de cuento es pequeña y super acogedora y está entre las ciudades patrimonio de la humanidad por la UNESCO. Llegar en tren desde Núremberg es super fácil, ya que salen trenes de forma regular y es bastante accesible tanto por tren como en coche, ya que practicamente es una linea recta. A diferencia de Núremberg, esta ciudad si tiene algunas cuestas pero son poquitas y cómodas de subir o bajar. De lo primero que te encuentras en esta ciudad cuando bajas del tren y vas caminando hacia el casco histórico, es una plaza con casitas de colores y unas letras gigantes con el nombre de la ciudad. No se si estás letras son permanentes o lo quitaran con el tiempo pero es un lugar bastante bonito para fotografiar. En esta misma plaza podremos ver la estatua del Rey Maximiliano I de Baviera, quien fue famoso por sus esfuerzos reformistas y educativos. La estatua está rodeada por una intrincada verja de hierro fundido adornada con cuatro estatuas de figuras significativas. Esta plaza es la plaza más grande de la ciudad y en el pasado albergaba grandes eventos.

Más adelante, si seguimos por la calle Grüner Markt, podremos apreciar la iglesia Católica de San Martín, aunque en nuestro paso por ella, como en tantas ocasiones, nos la encontramos cerrada, esta iglésia no nos permitía entrar a no ser que hubiera culto religioso en ese momento, si cuando vosotros paséis está abierta no dudeis en entrar. Otra cosa que nos sorprendió de la calle Grüner Markt, es que estaba llena de puestecillos de flores, frutas e incluso de libros. Si sois amantes de los libros y tenéis nociones de alemán, pasaros por sus puestecillos, ya que son libros de segunda mano y salen bastane económicos y arreglados de precio.


Cuando estemos apunto de terminar la calle y de llegar a uno de los puntos más importantes de la ciudad, nos toparemos con la fuente-pozo de Neptuno o más conocida como Gabelmoo. es una fuente imponente, por su estilo barroco, los propios ciudadanos lo llaman bajo el pseudónimo de Hombre Tenedor por su tridente. Podrémos apreciar como este punto está lleno de bancos y como muchas personas mayores, no tan mayores y turistas se paran a tomar un descanso aquí. Después de visitar esta fuente, nos dirigiremos hacia otra de las emblemáticas fuentes de la ciudad. Y es que, si algo caracteriza esta parte de Bamberg, es la gran cantidad de fuentes que encontramos a lo largo del recorrido. Una de ellas, la fuente de Obstmarkt, está coronada por un imponente árbol. Lo cierto es que esta zona céntrica de Bamberg es simplemente encantadora, sin importar a dónde mires. 



Trás este lugar nos fuimos hacia el puente del Altes Rathaus (la estámpa más típica de esta ciudad patrimonial). Lo curioso es el edifício que está justo en lo alto del río y que separa al puente en dos. Podemos contemplar los frescos que se encuentran al aire libre. Este edifício tan singular marca una antigua frontera, entre la ciudad montañosa episcopal y la zona burguesa de la ciudad que se encontraba en la isla del río. Este edificio es actualmente el ayuntammiento de la ciudad y dentro tiene una placa conmemorativa con la cruz roja alemana, ya que fue aquí donde se fundó. Atravesar el edifício te resultará de lo más gratificante y una de las cosas más bellas que puedes ver de esta ciudad e incluso de Baviera.


Una de las cosas que quise ver de esta ciudad y que me resultaron sorprendentes fue un pomo, si si, literalmente el pomo de una puerta. Y es que este pomo su nombre es Alfelweibla, El pomo de la puerta de la casa en Eisengrube 14, conocido como Apfelweibla, sirvió de inspiración para este personaje. El original de este pomo se conserva en el Museo Histórico de Bamberg. Apfelweibla se hizo famoso gracias al cuento de hadas La olla de oro (1814) de ETA Hoffmann. En la historia, una noche, el estudiante Anselmo se encuentra con la misteriosa mujer manzana, quien posee poderes mágicos. Antes de visitar el pomo pasamos por delante de la Iglesia de San Esteban, esta iglésia es de culto evangelista, y como con todas las que nos estabamos topando estaba cerrada a cal y canto. Pero después tuvimos la suerte de ver otras que si estaban abiertas. Lo bueno de esta iglesia es que como está en una zona elevada de la ciudad, tiene un pequeño mirador hacia algunas casas de estilo germánico y la vista de algunas torres eclesiasticas de la ciudad.

En nuestro camino hacia la catedral, empezamos a desviarnos del itinerario establecido, ya que cuando lo elaboré, no me aparecian ciertos caminos peatonales en el maps y luego allí en persona me di cuenta que se podía acortar el tiempo llegando por otras calles, lo que nos hizo toparnos con una iglesia que no teníamos en el recorrido puesta. Esta iglesia es de culto Católico y se llama Iglesia Parroquial de Nuestra Señora o Parroquia Alta. Aquí si que pudimos entrar, la entrada era gratuita y podías dejar un donativo. Estaba abierta al público, solo había que empujar la puerta, ya que aunque parezca cerrada, prueba a mover la puerta para entrar.


Después fuimos hacia un callejón de Hinterer Bach para acortar el camino, este callejón son unas escaleras que te hacen bajar hacia la Catedral de Bamberg y desde ahí es un camino en linea recta practicamente.

Nos sorprendió muchisimo la Catedral de esta ciudad, pensando que un monumento tan importante e imponente debería de costar mínimo una entrada y lo cierto es que no, es completamente gratuito. Además su arquitectura nos resultó curiosa y extraña, ya que es la primera vez que vemos un templo religioso con dos altares, uno en cada extremo de la cruz latina de la iglésia, coronandose con 4 torres, dos en cada extremo, y una cripta en la parte inferior de uno de los altares. Este monumento es del siglo XIII y tiene la estátua del Jinete de Bamberg y alberga la tumba del emperador Enrique II; esta tumba está realizada en marmol blanco. Aquí tardamos al rededor de 1 hora, puesto que contemplar todo lleva su tiempo y es algo increible de admirar, además de que tardamos más por no llevar guía e intentar descifrar que significaba cada cosa del monumento, por las rarezas que comenté anteriormente.


Por último visitamos las nuevas residencias y la antigua corte. Las nuevas residencias tienen unos jardines bastante bonitos, con bancos para relajarse, una fuente y un bar donde contemplar las vistas de la ciudad, puesto que se encuentra en una zona sobreelevada y se ve la zona episcopal y la zona burguesa de la ciudad. La corte antigua, es una gran plaza con grandes balcones embellecidos con maceteros y flores, con una arquitectura bien conservada. Este antiguo tribunal de justicia de Bamberg aun conserva fragmentos de mampostería del siglo XI. No pudimos acceder ya que llevan cerradas mucho tiempo y no sabemos cuando podrá volver a ser visitable. Ojalá que cuando estés leyendo esto ya esté abierto de cara al público nuevamente.

Trás haber visitado todo, nos fuimos a comer (cerca de las 4pm) y volvimos a tomar un tren de vuelta a Núremberg, pero decidimos antes de eso, bajarnos en otro pueblo que se llama Forchheim, un poco a la aventura sin y saber que nos podiamos encontrar, solo nos parecieron algunas fotos de Google Maps bonitas.




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