Comidas de Baviera 2024
Si te atreves a explorar sabores nuevos, la comida alemana te sorprenderá con su variedad y sabor. Hoy, vamos a descubrir algunos de los platos más tradicionales que te harán querer conocer mejor esta deliciosa gastronomía y que puedes probar en Baviera, al igual que los probé yo. Además te diremos donde conseguir comida "común" a buen precio y por si vas con prisas o quieres gastar poco.
Bratwurst de Núremberg
Este primer plato que os presentamos son las famosas salchichas típicas de Núremberg, un verdadero icono gastronómico de la ciudad. A diferencia de las salchichas que se encuentran en otras partes de Alemania, estas son mucho más pequeñas, lo que las hace únicas. Su tamaño no es lo único especial, ya que su textura es mucho más cremosa, casi como un paté, lo que les da una suavidad incomparable que las distingue de las salchichas convencionales, que suelen tener una textura más firme de carne picada. Además, lo que las convierte en una verdadera delicia es que estas salchichas se elaboran únicamente en Núremberg, siguiendo una receta tradicional que ha pasado de generación en generación, lo que asegura su autenticidad y sabor inconfundible.
Cada bocado es un pequeño homenaje a la historia culinaria de la ciudad, y su receta es un secreto muy bien guardado que ha sido mantenido por los maestros charcuteros locales. Ya sea acompañadas de mostaza, chucrut o pan, las salchichas de Núremberg son una experiencia única que no puedes dejar de probar si visitas la ciudad. Además este plato consiguió un certificado por parte de la Unión Europea, reconociendo así la tradición y la producción local. Si las compras en algún supermercado, podrás comprobar que tienen un sello con la bandera de la UE.
El precio medio de este plato puede rondar entre los 8€ y los 12€. A mi me costó 11,10€ la ración pequeña que es la que aparece en la foto.
Schäufele Asado
El codillo de cerdo es considerado uno de los platos más tradicionales y representativos de la gastronomía alemana, especialmente en la región de Baviera, donde es una comida típica para disfrutar los domingos en familia. Este delicioso manjar se prepara de manera especial: se utiliza el codillo entero, con hueso y piel, para conservar toda su jugosidad y sabor. La clave para que el plato esté perfectamente cocinado es que la piel del codillo debe quedar extremadamente crujiente, lo que aporta una textura contrastante con la carne tierna y suculenta por dentro. El proceso de cocción es largo y cuidadoso, lo que permite que todos los sabores se intensifiquen y la carne se deshaga fácilmente al contacto con el tenedor.
El codillo se suele acompañar de unas esferas de patata, conocidas como Kloß, que son suaves y esponjosas, absorbiendo perfectamente los jugos y salsas. La salsa que lo acompaña es otro de los secretos del plato, una mezcla rica y sabrosa que le da un toque aún más bueno. Lo cierto es que a mi personalmente este acompañamiento me encantó por su textura, por la contra a mi madre no le gusto absolutamente nada.
El precio medio de este plato puede rondar entre los 17€ y los 25€, yo pagué el de 19€ porque el de 24€ que era, supuestamente de más calidad, ya no quedaba.
Nürnberger Leberknödelsuppe
La Nürnberger Leberknödelsuppe, es una sopa tradicional de la ciudad de Núremberg, y aunque al principio pensaba que sería un plato con varias albóndigas, me sorprendió descubrir que se trata de una única albóndiga gigante flotando en la sopa. Sin embargo, esta apreciación puede variar según el lugar, ya que en algunos restaurantes sirven dos o tres albóndigas más pequeñas en lugar de una sola.
La albóndiga en sí está hecha a base de hígado de ternera, un ingrediente que, personalmente, no suelo disfrutar mucho debido a que no soy fan de las entrañas ni de la carne de ternera. Sin embargo, al tratarse de un plato tan representativo de la región, decidí darle una oportunidad. Y para mi sorpresa, resultó ser mucho más sabrosa de lo que imaginaba.
La textura de la albóndiga es suave y delicada, casi como un paté, lo que hace que el sabor del hígado no sea tan fuerte como esperaba. La sopa en sí, con su caldo reconfortante y lleno de sabor, complementa perfectamente la albóndiga, creando una combinación deliciosa que te hace comprender por qué este es uno de los platos más queridos de Núremberg. Definitivamente es una experiencia culinaria que vale la pena probar si te encuentras en la región.
El precio de este plato podría rondar entre los 5€ y los 7€ y yo pagué 5.90€.
Pretzel o Bretzel relleno
Una de las cosas que más nos sorprendió de la ciudad de Núremberg fue la gran cantidad de puestecitos de comida que encontramos en el centro. Es una tradición que, al parecer, se disfruta mucho en la ciudad. En estos puestos, ofrecen una variedad de bretzel rellenos con diferentes ingredientes, como huevo, jamón, queso y distintas chacinas. La variedad es tan amplia que es difícil decidirse por uno solo. En nuestro caso, yo opté por uno relleno de huevo y jamón, mientras que mi madre eligió uno mixto con jamón york y queso.
Aunque la idea era tentadora y el aspecto de los puestecitos invitaba a probarlos, la experiencia no fue tan satisfactoria como esperábamos. Lo que nos sorprendió negativamente fue la calidad del plato, que no resultó tan sabroso como pensábamos. Suponemos que esto se debió a que los compramos fríos, lo que hizo que perdieran parte de su sabor y frescura. Imaginamos que, si los hubiéramos probado recién hechos, tal vez la experiencia habría sido muy diferente. En un bar o restaurante, seguramente habríamos disfrutado mucho más de este plato, ya que, al estar frío, la textura y los sabores no eran tan agradables. Al final, aunque el aspecto del plato era atractivo, el sabor no logró igualar nuestras expectativas.
El precio de estos pretzel/bretzel rellenos fue de 4,50€ y 4€ respectivamente, los había desde 3,50€ hasta los 5,50€. El precio variaba según el relleno.
Rewe
Esto, en realidad, ni es comida tradicional ni un restaurante como tal; es un supermercado. Sin embargo, lo cierto es que los supermercados Rewe ofrecen una experiencia bastante peculiar en comparación con otros sitios. En estos establecimientos, puedes encontrar una sección de platos de comida ya preparados, listos para ser servidos. Lo interesante es que puedes elegir la cantidad que deseas, ya que los platos se venden al peso, lo que te permite probar diferentes opciones sin necesidad de comprometerte a una ración grande. Aunque no se trata de comida tradicional o casera en el sentido más auténtico, es una alternativa cómoda y práctica para quienes buscan algo rápido o simplemente para aquellos que quieren explorar diferentes sabores. Además, puedes encontrar una variedad de platos comunes en Europa, lo que te da la oportunidad de comparar cómo se elaboran en diferentes países. Puede ser interesante ver si el proceso de preparación varía respecto a lo que estás acostumbrado a comer en tu país.
Es importante mencionar que, a diferencia de otros supermercados como Lidl o Aldi, que no cuentan con este tipo de servicio (al menos en las sucursales que visitamos), Rewe se destaca por ofrecer esta opción de comida preparada. Esta diferencia marca un contraste interesante, ya que muchas veces los supermercados más grandes no suelen tener una sección de platos listos para comer, lo que hace que Rewe sea una opción conveniente y rápida si te apetece probar algo distinto o simplemente si no tienes tiempo o dispones de lugar para cocinar en tu viaje.







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